Hablar de nuestra futura muerte es sano porque nos ayuda a pasar las fases del duelo de una forma más natural y fácil. No querer hablar de la muerte también es sano, siempre que no te genere una emoción negativa.

Desde que tuve esta idea peregrina, he descubierto dos tipos de personas, los que les fascina la idea de hacer las cosas en base a sus principios, incluso más allá de su muerte, y hablan de ello sin pudor. Y por otro lado, las que aun queriendo ser coherentes, no quieren NI HABLAR de su muerte.

… (“uy uy… mal fario…”; “ay! No! eso no quiero ni pensarlo”… ”que hagan lo que quieran conmigo”)… hay de todas las opiniones, y es importante respetarlas.

Si estás leyendo esto, entiendo que eres de las personas que quiere dejarlo todo “arreglado”.

Por eso hemos creado ultimafiesta.com, para ayudar a definir sus últimas voluntades a las personas que SI quieren un trato especial, y/o que no quieren que sus seres queridos pasen por el mal trago de tener que tomar decisiones difíciles en ese momento de dolor y duelo.

La muerte es algo inevitable,  y nuestra misión como empresa es que se cumplan las últimas voluntades de la persona, así como se celebre en su honor un homenaje acorde con sus ideas y sus valores.

Nosotros damos servicio a personas particulares y también a Funerarias que buscan un ritual de despedida y homenaje distinto a lo que se hace hasta la fecha.

“Habla de la muerte cuando aún estés vivo”

Michelle Knox explica en esta charla lo mismo que desde Ultimafiesta queremos transmitir:

1.- hablar de cómo queremos que sea nuestra despedida es sano, para nosotros, para los que dejamos, y para poder enfrentarnos a la muerte de los demás cuando debamos acompañar a nuestros seres queridos en su (nuestro) duelo.

2.- dejar nuestras últimas voluntades y testamento, no sólo ayuda a nuestros seres queridos… sino que les permite saber que están haciendo lo correcto, y no tener remordimientos de si “¿eso sería lo que hubiera querido?”

3.- se trata de que cada uno elija… y si tu elección es hacer una fiesta en tu honor… que así sea!

😉