Hemos aprendido que:

  • hablar de la muerte es sano, aunque a algunos no les guste hablar de ello. Parece un tabú… sin embargo a nosotros nos gusta hacer las cosas en base a nuestros valores, y por ello amamos la vida y la experimentamos con más pasión precisamente porque somos conscientes de nuestra mortalidad.
  • es normal estar triste y no querer fiesta cuando alguien que amas muere… y que sin embargo, si el mejor homenaje que podemos darle a alguien es un FIESTÓN, QUE ASÍ SEA!

“WHY NOT!!”

  • tenemos un largo recorrido hasta que podamos enterrar dignamente a alguien ecologista en el estado español, ya que no hay opciones 100% ecológicas hasta la fecha.
  •  el duelo es natural, y hay que dejarle que siga su curso… sólo cuando se enquista tras largos meses hay que acudir a un especialista a que nos ayude a superarlo.
  • hacer una fiesta no quiere decir que no vayamos a estar tristes porque alguien que amamos haya muerto… puesto que lo que hacemos en la fiesta es dignificar su vida y honrarle como a esa persona le hubiera gustado.
  • … y sobre todo, que esta es una labor importante, y que ser consecuentes con nuestros valores es importante para abrir camino en una sociedad retrógrada y reprimida.